Alimentos light

Información sobre los alimentos LIGHT

Cada vez más gente se apunta al consumo de los conocidos como productos light. En algunos casos, buscando un aporte menor de calorías, a fin de poder ganar el pulso que diariamente mantenemos con la báscula. En otras ocasiones, estos alimentos se toman como parte de una dieta específica en la que existe una prohibición de ingerir determinados componentes. Su gran baza es que ofrecen características de aspecto y sabor similares a los productos “normales”, pero reduciendo notablemente su aporte calórico. Es decir, igual de nutritivos, pero más saludables y engordando menos. La reducción energética se realiza a expensas de los hidratos de carbono que pueden ser sustituidos por edulcorantes, o bien disminuyendo el aporte de grasas o empleando sustitutivos de grasas. No existen especificaciones legales respecto a los alimentos bajos en calorías, aunque según un acuerdo elaborado por expertos de la Comisión Interministerial para la Ordenación Alimentaria (CIOA) de 1990, los requisitos que deberían cumplirse para calificar un alimento como light, serían los siguientes: • La existencia de productos de referencia en el mercado (por ejemplo, leche entera y leche desnatada, mermelada y su homóloga light…). • Una reducción del valor energético como mínimo del 30% respecto al producto de referencia. • El etiquetado, además de mencionar el porcentaje de reducción de calorías, debería incluir su valor energético (por 100 gramos ó 100 mililitros) y el del producto de referencia. Y si se desea, el valor energético por porción. Sin embargo, y puesto que el calificativo light se utiliza tanto en alimentos con reducción del contenido en azúcares como para los que han visto reducido su contenido en grasas, puede generarse cierta confusión. En efecto, la sustitución del azúcar en un alimento por edulcorantes artificiales no siempre va acompañada de una gran reducción en el aporte calórico, ya que la pérdida de la función plástica que también lleva a cabo el azúcar debe ser en ocasiones compensada con una mayor presencia de grasas. Resulta fundamental revisar siempre el etiquetado nutricional (ver el apartado correspondiente), y asegurarse de que la reducción energética es importante comparando uno normal y su equivalente light. El problema con los productos bajos en calorías es que, debido a la falta de conocimiento sobre sus propiedades y contenido, muchas personas no tienen tanto cuidado a la hora de consumirlos, de modo que si habitualmente toman una cucharada sopera de mayonesa, de la mayonesa ligera consumirán dos o tres, porque consideran que no les aporta apenas calorías. Realmente, hemos de asumir que los alimentos light no pueden nunca ser una excusa para comer más, sino una ayuda para conseguir una reducción en el aporte de calorías, que debiera ir acompañado de manera ideal por un aumento en la práctica del ejercicio físico. Sólo con la combinación de ambos aspectos –menos calorías y más ejercicio- pueden conseguirse realmente resultados adecuados en una dieta.