Las marcas de calidad en alimentación

Qué características debe reunir un producto para ostentar determinada marca de calidad.

Las marcas de calidad acompañan al etiquetado obligatorio del producto y certifican la originalidad de determinados alimentos, cuya personalidad depende de su procedencia geográfica o de la fidelidad que guardan a la forma de elaboración tradicional. Así, el consumidor puede comer un alimento reputado con la seguridad de que no se halla ante un sucedáneo. Pero, ¿conocemos el significado de las marcas de calidad? Castilla y León dispone de una marca de calidad para identificar los alimentos artesanales que conservan intactas recetas de nuestros antepasados, heredadas de generación en generación. Se trata de productos que se elaboran en empresas familiares, afincadas en el medio rural, que han apostado por revalorizar el potencial agroalimentario de estas zonas y que contribuyen a fijar la población. La marca "Alimentos Artesanales de Castilla y León" permite discernir entre estos productos y otros similares. Además, representa una garantía para el consumidor, porque está adquiriendo un producto cualitativamente diferente por su elaboración natural y artesana. Denominación de Origen Protegida (DOP) Llevarán el indicador de DOP, aquellos alimentos que, por la zona de producción y transformación, tienen unas características diferenciales de otros productos similares. Por lo tanto, un producto con DOP provendrá de una zona determinada que será la misma en la que se lleve a cabo la transformación o elaboración. Indicación Geográfica Protegida (IGP) Aquellos alimentos cuyo carácter diferencial va asociado a la zona geográfica de producción o transformación. En este caso, las zonas de producción y/o transformación pueden ser diferentes. Especialidad Tradicional Garantizada (ETG)) Esta marca no hace referencia al origen, sino que tiene por objeto destacar una composición tradicional del producto o un modo de producción y/o transformación tradicional.