Bono Social electricidad

Cuadro aplicación Bono Social Electricidad

El Bono Social es una ayuda para afrontar la factura de electricidad destinada a aquellos colectivos de consumidores económica o socialmente vulnerables. Consiste en un descuento que se aplica sobre el PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor), hasta un límite máximo de consumo.

Para acceder a este descuento, el titular del contrato debe ser una persona física, y el punto de suministro para el que se solicite el bono social debe ser la vivienda habitual, con una potencia contratada igual o inferior a 10 kW. Además, el titular debe estar acogido al PVPC, por lo que debe tener o formalizar contrato para esta tarifa con una comercializadora de referencia.

Aparte de esas condiciones de índole general, debe cumplir los requisitos exigidos para ser beneficiario, que se encuadran en tres categorías: consumidor vulnerable, consumidor vulnerable severo y consumidor vulnerable severo en riesgo de exclusión social. Para el cómputo de ingresos, se tienen en cuenta los de todas las personas que forman la unidad familiar.

Los descuentos se aplican tanto sobre el término de potencia como sobre el término de energía del PVPC. Como se observa en el cuadro anterior, la rebaja se aplica hasta un límite de energía consumida, límite que viene marcado para todo el año. Por ello, en cada factura habrán de calcularse los kWh que correspondan al número de días del periodo de facturación de la misma. Por encima de ese número de kWh, la energía se facturará al PVPC sin descuento.

El consumidor en riesgo de exclusión social es aquel consumidor vulnerable severo que es atendido por los Servicios Sociales de una Administración Pública, autonómica o local, que financie al menos el 50 % de su factura de luz antes de la aplicación del descuento por bono social. Para los encuadrados en esta categoría, el total de la factura pasa a ser financiado entre las Administraciones Públicas y la empresa comercializadora, al 50 %. Además, son considerados suministros esenciales, por lo que no pueden ser interrumpidos en caso de impago.

Tampoco se podrá interrumpir el suministro en caso de impago a los hogares acogidos al bono social en los que haya al menos un menor de 16 años en la unidad familiar, o en los que el consumidor o uno de los miembros de su unidad familiar sea una persona con discapacidad igual o superior al 33% o con grado de dependencia II o III. El resto de los beneficiarios del bono social dispone de un periodo más prolongado que los demás consumidores para hacer frente a las facturas impagadas: 4 meses desde la primera notificación de impago, frente al plazo general de 2 meses.

El bono social debe solicitarse a las propias comercializadoras de referencia.