Fin a la factura estimada

  Se acabaron los quebraderos de cabeza causados por las facturas de la luz con aplicación de consumos estimados. En la primavera del año 2013 hemos visto que la facturación de la luz ha vuelto a ser bimestral y, lo más importante, que está basada en lecturas reales del contador.

La nueva normativa se aplica a todos los suministros en baja tensión con potencias contratada no superior a 15 Kw.

Quién es quién

• DISTRIBUIDORA: es la empresa que se encarga del tendido de la red eléctrica, altas de los clientes, instalación de los contadores, lectura de los contadores y reparación de las averías.
• COMERCIALIZADORA: con ella se formaliza el contrato del suministro eléctrico. Se encarga de comprar la energía para venderla a sus clientes, y de emitir para estos las facturas con el consumo, y con otros conceptos en nombre de la distribuidora (alquiler de equipos, alta del servicio, derechos de enganche al cambiar la potencia contratada, instalación, …)

LECTURA Y FACTURACIÓN

La regla general es la facturación con base en consumos reales, y con periodicidad bimestral, si nuestro contador aún es analógico. Actualmente se están sustituyendo progresivamente los contadores analógicos por nuevos modelos digitales (ampliar información en CONSUMIDOR AL DÍA nº 9); si el contador es digital con telemedida, la lectura será mensual con consumo real.

No obstante, con independencia del tipo de contador que tengamos, tanto los clientes acogidos a tarifa de último recurso (TUR) como los que tengan contrato en el mercado libre, pueden acordar con la empresa comercializadora continuar con la factura mensual. En ambos casos se puede pactar una cuota fija mensual proporcional a los consumos históricos, y si estos no existen, establecer una previsión de horas de utilización diaria. Los clientes con TUR, además, pueden aceptar la factura mensual siguiendo con el sistema de alternar una lectura real con otra estimada con arreglo a la fórmula que se venía aplicando hasta ahora, en cuyo caso en la factura correspondiente debe indicarse con claridad consumo estimado. En todo caso, la aplicación de cualquier tipo de consumo estimado o fjo exigirá una regularización como mínimo anual y con base en lecturas reales.

Si dentro del mismo periodo de facturación se producen cambios en los precios de las tarifas o de los peajes, los ajustes en la factura serán proporcionales a los días que hayan estado en vigor dichas tarifas.

Si el encargado de la lectura no puede acceder al contador, debe dejar al usuario un aviso con un número de teléfono, una dirección web y un plazo para que él mismo facilite la lectura. Si el consumidor no facilita la lectura de su contador en el plazo de dos meses, la empresa podrá facturar un consumo estimado, aunque no lo hubiera aceptado expresamente.

FORMA DE PAGO

El consumidor puede elegir la forma de pago de la factura de entre las previstas por la empresa, que no puede imponer la domiciliación bancaria, ni siquiera en aquellos casos de clientes con TUR que hayan pactado una cuota fija.

Cuando el cliente opte por una forma de pago diferente de la domiciliación, la empresa suministradora enviará la factura con la indicación del plazo y las vías para efectuar el pago.

Cuando la forma de pago sea la domiciliación bancaria, el importe de la factura no podrá adeudarse en la cuenta hasta pasados siete días desde el envío de la factura.