La calidad en el suministro de electricidad

Las compañías tienen que suministrar la energía con unas garantías de calidad respecto a la continuidad del suministro (que no se den continuos cortes), a las ondas de tensión y a la atención y relación con el cliente.

 La calidad en cuanto a la continuidad del suministro viene determinada por el número y la duración de las interrupciones, que pueden ser programadas o imprevistas. Las programadas deben ser previamente autorizadas por el órgano competente de energía de la Administración autonómica y comunicadas a los usuarios afectados con una antelación mínima de 24 horas, mediante anuncios en prensa y carteles anunciadores. Las interrupciones imprevistas generarán un descuento en la factura si el número de horas de interrupción a lo largo del año sobrepasa determinada cantidad, diferente según se trate de zonas urbanas, semi-urbanas o zonas rurales.
La calidad del producto, en cambio, está relacionada con las características de las ondas de tensión.
La calidad del servicio afecta al asesoramiento al consumidor en materia de contratación, facturación, cobro y otros aspectos relacionados con el contrato y la atención al cliente.
• La atención de las reclamaciones debe realizarse en un plazo máximo de 5 días hábiles
• El enganche después de corte por impago ha de llevarse a cabo en las 24 horas posteriores al pago de la factura.
• El plazo máximo para dar el suministro a un nuevo usuario de baja tensión es de 5 días, si no es preciso realizar ampliación en la red, y de 30 días si solo se amplía la red de baja.
En caso de incumplimiento de los plazos señalados, la empresa distribuidora debe abonar al consumidor, por cada incumplimiento, en la primera facturación que se produzca, la mayor de las siguientes cantidades:
30€ o el 10% de la primera facturación completa