¿Qué ocurre si no pago la factrura?

El plazo para el pago de facturas de electricidad es, con carácter general, de 20 días, de modo que si se excede este tiempo, se pondrá en marcha el procedimiento para que la empresa trate de cobrar esa deuda, que es el mismo para los suministros acogidos al PVPC y para los suministros en el mercado libre, siempre que se trate, en este último caso, de suministros a personas físicas, para vivienda habitual y con potencia contratada de 10 kW o menos.

El elemento fundamental del procedimiento son las comunicaciones, y la primera de ellas, informando de la situación de impago, debe producirse en el plazo máximo de dos meses desde la emisión de la factura, o en el momento en que se produzca el rechazo del pago, si este ocurre una vez transcurridos esos dos meses.

Las comunicaciones deben ser remitidas mediante burofax, correo certificado, o medios telemáticos con firma electrónica que permitan tener constancia de su recepción.

Una vez comunicada por la empresa la situación de impago, debe hacer llegar al consumidor un requerimiento de pago. A partir de ese requerimiento, el plazo para llevar a cabo la interrupción de suministro por impago es, con carácter general, de dos meses, que se amplía hasta cuatro para consumidores vulnerables acogidos al bono social. No podrá suspenderse el suministro eléctrico a los consumidores en situación de especial vulnerabilidad que estén siendo atendidos por los servicios sociales de las Administraciones Públicas competentes (consumidores vulnerables severos en riesgo de exclusión social).

El corte de suministro no puede realizarse en festivo o en días en que no funcione el servicio de atención al cliente, cuya intervención podría ser necesaria para reponer el servicio, ni tampoco en víspera de tales días.