LA CABRERA. Cuadernos de arquitectura



3. MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS


3.2. Formación de huecos. Portones, puertas, ventanas y balcones


Ventanuco. Iruela

Balcón de pajar. Quintanilla de Losada

Un elemento que aparece bajo el alfeizar de algunas ventanas o acompañándolas en un lateral, en correspondencia con el espacio de la cocina, es el desagüe de la coladeira, constituida por una pieza volada en pico acanalada que permite verter el agua de la pieza interior pétrea, donde se realiza la colada. Esta pieza pétrea está tallada en forma monolítica con la correspondiente forma de recipiente interior, normalmente en forma redondeada, disponiéndose y aprovechando el espacio del alfeizar y el derrame interior del hueco, o emplazadas junto al hueco de la ventana en un hueco interior realizado ex profeso para ello.

Los balcones de proporción vertical normalmente emplean también cercos completos de madera estructural habitualmente, aunque tampoco es raro el uso de jambas de sillarejo con dintel de madera. Los huecos se disponen enrasados con la línea de fachada, encontrando alguna solución singular con peana volada realizada en sillería, como un ejemplo de casa del siglo XVIII en Baillo, con forma escalonada barroca, cuyo dintel es adovelado, o con ejemplos más sencillos en Iruela también con peana escalonada realizada en sillería y dintel horizontal monolítico. En estos ejemplos de peanas pétreas de cierto grosor se puede emplear una pieza inferior ligeramente volada para facilitar el apoyo de la propia peana, hallándose algunos ejemplos con penas voladas pétreas lisas, constituidas por losas empotradas en la fábrica y de limitado vuelo. No es raro que en estas soluciones voladas el propio balcón se acompañe de un mayor vuelo del alero, reforzando el tramo correspondiente con canes de madera con cabeza moldurada. Hay que señalar que en ejemplares más recientes desde finales del siglo XIX, se pueden dotar, tanto los huecos de balcón, como ventanas superiores de un recercado revocado que oculta el cerco de madera, así como el tramo de fábrica.

Vemos también empleados en los balcones dotados con cerco estructural enrasados con la línea de fachada las soluciones de atado con lajas pétreas de las jambas, ya reseñadas en las ventanas. Tampoco es infrecuente que dichos huecos correspondan no a espacios vivideros sino a espacios de almacenamiento superior y pajar.

En las fábricas ligeras reseñadas los huecos se abren con cercos de madera, de menor entidad a los reseñados en las fábricas pétreas, sujetos a la base del entramado, incluso los balcones se conforman con piezas verticales que se integran el entramado, haciéndose presentes al exterior de forma vista, no ocultándose por el revoco que protege el resto de la fábrica ciega. También hallamos incorporados en los cierres de tabla de corredores o galerías huecos practicables, incluso acristalados, estando constituidos por la propia carpintería del mismo.


3.3. Corredores y galerías


Saceda

Al analizar los tipos arquitectónicos se ha hecho un primer repaso a las disposiciones básicas de los corredores con respecto a su papel en la organización de la casa cabreiresa, determinando su imagen. En las distintas soluciones que se van repasar, se crea el corredor o galería, en la mayoría de los ejemplos, como un añadido al bloque pétreo del edificio, manteniéndose detrás de él la fábrica pétrea, que se abre dejando los estrictos huecos necesarios.

La solución más sencilla es aquella que se constituye paralelamente a la fachada larga de su planta rectangular, evitando la orientación septentrional, constituido por el vuelo de las vigas del forjado y protegido por el vuelo correspondiente de la cubierta. En esta disposición puede alcanzar el desarrollo completo de aquella o quedarse en un limitado cuerpo menor que contrasta con el material pétreo. Sin embargo podemos reseñar alguna solución donde el lateral se cierra con una fábrica ligera revocada, enrasada con el lateral del corredor, donde se abre un balcón enrasado, dejándose vista la viga de borde que constituye el vuelo, como vemos en un ejemplo de Ambasaguas.

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