LA CABRERA. Cuadernos de arquitectura



2. LOS TIPOS BÁSICOS ARQUITECTÓNICOS


Cunas

La Cabrera está caracterizada en su arquitectura popular por la presencia de la casa rural, en tipos que establecen su continuidad con el territorio vecino del Bierzo, dominada por la losa como material de cubierta, con el corredor o galería como elemento externo característico al que se añade la escalera de acceso exterior o patín, donde se denota una evidente relación con los territorios vecinos galaico y sanabrés. A ella se suman los pajares y establos independientes de la casa, reflejando el carácter ganadero de este territorio de montaña, donde la paja está presente en sus cubiertas, complementados con otras arquitecturas agropecuarias significativas, como palomares y bodegas, que hacen con su presencia matizar las condiciones climáticas de este territorio1.

Pozos

Las primitivas viviendas de cubierta de paja que nos da cuenta Pascual Madoz en el siglo XIX, o Ramón Carnicer2 a mediados del XX, han desaparecido restando, como un símbolo específico del territorio, los todavía abundantes edificios de pajares o palleiros que conservan sus cubiertas de paja de centeno, aunque en su gran mayoría en condiciones que hacen temer su pronta y total desaparición. Están todavía presentes en la práctica totalidad de los núcleos de la Cabrera Alta y algunos de la Cabrera Baja, en lugares vecinos a aquella, como Castrillo de Cabrera, Nogar, Saceda y Robledo de Losada, aunque en alguno de estos últimos en forma de meros restos. Llama la atención precisamente que la casa con cubierta vegetal fuera dominante en lugares de la Cabrera Baja hasta bien avanzado el siglo XIX, como Castrohinojo, Llamas de Cabrera o La Baña, lugar este último donde la gran mayoría de sus entonces 191 casas, según recoge Pascual Madoz a mediados del siglo XiX, eran de planta baja, llamadas terreras, y cubierta de paja aunque también “se ven algunas de dos pisos con cubierta de pizarra” 3, área de este territorio donde ya a comienzos del siglo XX, según Medina Bravo4, era dominante la casa de pizarra, indicándonos la rápida transformación sufrida por la arquitectura popular.

Manzaneda

Sin embargo en la casa con cubierta de losa encontramos variedades que nos señalan su relación con las desaparecidas casas de una planta de paja, como algunos ejemplares que se desarrollan en planta baja en modelos donde los corredores incluso no están presentes. Encontramos soluciones derivadas de ella que pueden diferenciarse en cuerpos con distinta altura y alineación, donde la única presencia significativa es la puerta de entrada, protegida a veces por un pequeño vuelo y por el previsible volumen de la chimenea, como podemos ver en un ejemplo de Cunas. Otra morfología, presente en algunos ejemplos que la podemos relacionar con la casa de paja de planta redondeada presente en el vecino territorio berciano, llamada palloza en el ámbito galaico, es la utilización de esquinas redondeadas que pueden llegar a formar un extremo casi semicircular. Un ejemplar de Castrillo de la Cabrera nos muestra esta solución, donde se abre en su centro una puerta protegida por un tejadillo añadido a su fachada curva. En algunos casos el mero redondeo de sus esquinazos parece responder a la dificultad de realizar esquinas con una cierta trabazón, debido a la limitada entidad del material pétreo empleado, para evitar la vulnerabilidad de dicho punto frente a los empujes de la cubierta. Forma redondeada que aprovechan los frecuentes hornos mostrados al exterior de la casa que llegan a rematar dichas esquinas.

Nogar

Encontramos también algunos ejemplos de casas compactas, donde curiosamente pueden no estar presentes los corredores, dotados de fábricas pétreas relativamente cuidadas, con empleo de sillería e incluso de huecos recercados en sillería y rejerías de hierro forjado que nos reflejan relaciones con arquitecturas de los siglos XVII y XVIII, como encontramos en Baillo, Iruela, Quintanilla de Losada o Truchas, adquiriendo gran importancia las peanas de sillería molduradas de algunos balcones verticales integrados en sus fachadas pétreas, que pueden alcanzar las tres alturas al adaptarse a la pendiente de los lugares.




1Un análisis detallado de los tipos arquitectónicos de La Cabrera puede verse en el capítulo dedicado a la comarca en el libro de José Luis García Grinda “Arquitectura Popular Leonesa”. Diputación Provincial de León, 1991, Tomo I, págs. 167-180.

2Nos da referencia de viviendas con cubierta de paja en lugares de Cabrera como Nogar y Castrillo. Ramón Carnicer “Donde las Hurdes se llaman Cabrera” 1964. Reed., León , 1985, pág. 81.

3Pascual Madoz “Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones en Ultramar” Madrid, 1845-1850. Ed. Facsímil T. León, Ed. Ambito, Valladolid, 1983, pág. 56.

4Modesto Medina Bravo “Tierra Leonesa” 1927. R. Tierras de León, nº 30-1, junio, 1978, pág. 88.

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