LA CABRERA. Cuadernos de arquitectura



3. MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS


3.5. Cubiertas, tejadillos y aleros


Tejaroz. Truchas

También aparecen algunos tejaroces para protección de los portones carretales dando acceso al patio anejo, constituidos a dos aguas, creados con pequeñas cerchas apoyadas en vigas sustentadas en los muros laterales de fábrica, que sirven como sujeción de la carpintería del portón. Se organizan con carácter aislado e incluso en solución continua sobre dos portones, en un ejemplo singular en Truchas.

El sistema de protección de tejadillos puede llegar a constituirse ya con una cierta entidad en algunos ejemplares, a fin de crear espacios cubiertos anejos a la casa o a los edificios auxiliares, para proteger a útiles y personas de modo especial la carga y descarga de las carretas, pudiendo diferenciarlos de los pasadizos creados por cuerpos de edificación apoyados en pilastras. Estos también pueden conformarse como un mero pórtico creado en paralelo a la edificación apoyado en pies derechos de madera, o en otros muros y edificaciones anejas formando un amplio espacio cubierto a donde incluso se ofrece el horno, como podemos ver en Yebra, estableciendo la cubierta como continuidad del resto de la edificación. O crearse como un faldón diferenciado ayudado de pilastras de apoyo, formando incluso un forjado abierto intermedio como pajar o almacén de leña abierto, como podemos ver en Odollo o Santa Eulalia de Cabrera. El carácter de estos tejadillos puede llegar a constituirse como una construcción de carácter más efímero, como el de Odollo, empleando una cubierta de matorral de escobas y piezas de rollizos irregulares como pies derechos y viguería.


3.6. Carpinterías: portones, puertas, balcones, ventanas


Portón. Trabazos

Cruz tallada en dintel de portón. Manzaneda

Los portones carretales se disponen organizados en dos hojas iguales y enterizas, aún cuando no falta algún ejemplo aislado donde se incorpora una puerta peatonal. Las carpinterías son de tipo entablado, siendo las más frecuentes las que disponen las tablas verticales enrasadas en una pieza continua, con tamaños de ancho irregular. Se puede reseñar algún ejemplo que incorpora piezas superpuestas al bastidor, con bordes moldurados, emplazadas en los laterales de caja hoja, dejando una pieza de tabla intermedia lisa enrasada con el bastidor, como vemos en Manzaneda. En ocasiones pueden aparecer ventanucos abiertos en dichas hojas, siendo muy frecuente que se doten de arco de medio punto en huecos de pequeño tamaño cerrados con una carpintería de tabla enrasada al resto, pudiendo protegerse con una moldura o tapajuntas exterior, como vemos en Iruela, aunque tampoco faltan los huecos cuadrados.

Otra solución divide la hoja externamente al mostrar una pieza intermedia horizontal vista del bastidor, normalmente dispuesta en una parte superior de la misma, dividiendo el entablado vertical, hallando algún ejemplar que dispone dicha división en el centro como en Pombriego. En estos ejemplares no es raro que en la parte superior aparezca un ventanuco, o se deje abierta en una o las dos hojas, cerrando el hueco con cuadradillos de madera, como vemos en ejemplos de Trabazos o Ambasaguas.

En algunos ejemplos se puede localizar pequeños tratamientos decorados en el dintel del cerco, que pueden incluso pintarse, como en Iruela, realizados en forma de pequeños bajorrelieves en forma de pseudo casetones, aspas, rosetas e incluso incorporando una cruz vaciada, como elemento protector, sistema que hallamos en otras puertas en forma tallada o en una pieza de madera añadida al mismo dintel.

Puerta. Forna

No es raro que los portones empleen clavos de forja con cabeza redonda de cierto tamaño, que adquieren presencia en sus sencillas carpinterías, señalando su disposición regular la existencia del bastidor posterior. Estos elementos junto con algunos simples tiradores, normalmente constituidos por argollas, y la presencia de cerrojos o trancas de madera vistos al exterior constituyen los detalles más significativos de estos ejemplares. Los portones normalmente emplean el sistema de gozne creado al redondear los bordes superior e inferior de los ejes exteriores del marco, estableciendo el quicio en el dintel superior de madera y en el propio suelo si es pétreo o en alguna pieza especial pétrea incorporada al hueco.

El resto de las puertas de acceso no carretales normalmente se organizan en una sola hoja, aunque tampoco falta algún ejemplo aislado en dos verticales. Normalmente se presentan en hojas unitarias, aunque encontramos algunos ejemplos dotado de una apertura superior, bien dividiendo la puerta en dos, bien en forma de un amplio ventanuco, que permite la iluminación y ventilación interior, en correspondencia normalmente con un espacio de cuadra o almacén, aunque la primera variedad puede también corresponder en alguna ocasión a un espacio vividero. Dicho ventanuco se presenta en soluciones encasetonadas, en forma unitaria o dividido en varias piezas.

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