LA CABRERA. Cuadernos de arquitectura



3. MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS


3.6. Carpinterías: portones, puertas, balcones, ventanas


Ventana de guillotina. Llamas de Cabrera

Hallamos algunas soluciones especiales relacionadas con la experiencia cantábrica, al incorporar carpinterías colocadas a ras de las fábricas pétreas, donde se ha realizado un rebaje en todo el perímetro de las piezas de sillerías del hueco para facilitar el perfecto encaje de la carpintería, como vemos en un ejemplo de Cunas. En otro singular ejemplo de Truchas fechado en el siglo XVIII, se dota de un hueco superior dotado de una carpintería fija. En estos casos la carpintería se abre hacia el exterior disponiendo de fallebas para fijarla a la fachada cuando se abren, siendo complementadas interiormente por una contraventana ciega que se abre hacia el interior.

Dichos huecos pueden dotarse de rejas de hierro forjado, en soluciones sencillas dado la dimensión limitada de los huecos. La mayoría se constituyen por redondos o cuadradillos verticales embutidos en las caras interiores del cerco, que se pueden machihembrar con otros tantos horizontales en los ejemplares de mayor dimensión. En ocasiones se disponen embutidos en la cara exterior del cerco doblándose y volando ligeramente sobre el ras exterior del mismo, en soluciones de una a tres piezas de cuadradillos verticales y horizontales machihembrados entre sí. Excepcionalmente localizamos huecos dotados de rejería forjada de generosa dimensión dotada de lentejones, en una casa del siglo XVIII de Quintanilla de Losada.

En los corredores o galerías cerrados con tabla pueden aparecer también huecos tradicionales de ventana, dotados de una carpintería ciega entablada que continua el cerramiento, abriéndose normalmente hacia el exterior aunque no faltan ejemplo hacia el interior que se dotan de un tapajuntas exterior perimetral al hueco. También encontramos ventanas acristaladas que utilizan también tapajuntas e incluso pueden tener contraventana exterior, en soluciones de carpintería de casetones, soluciones que aparecen en los corredores cerrados con fábrica de entramado.

Ventanal. Odollo

Ventanal. Yebra

Como ocurre en los corredores la madera de las carpinterías suelen estar vista, aunque se nota en ocasiones que han sido tratadas con aceite de linaza, presentando en algunos casos pintura a óleo en similares colores a los vistos en aquellos: azules, verdes, rojos, marrones etc..

Aparecen carpinterías especiales en la creación de galerías y algunos de los ventanales o ventanas de mayor dimensión, empleados en viviendas a partir de finales del siglo XIX. En dichos ejemplares se emplean normalmente las carpinterías de guillotina, posibilitando un mayor paño acristalado, con tratamientos modulados. No es raro que los maineles de dichas carpinterías pueden organizarse y decorarse como pilastras, rematándose superiormente con una molduración superior a modo de friso, e incluso puede incorporar una forma ligeramente redondeada sobre los huecos. La parte inferior puede estar ciega con fábrica o estar dotada de carpintería hasta el forjado. En este caso habitualmente se dota de una zona inferior cerrada de madera con casetones y una parte superior acristalada fija, separada por un larguero horizontal de la carpintería móvil de mayor dimensión dotado de molduración. Las decoraciones con que se rematan tanto superiormente, como en los maineles y en el remate inferior se incorporan muy habitualmente como añadidos tallados a la propia carpintería de base, aunque en algunos ejemplares puede formar parte de la propia carpintería. Como hemos indicado estas carpinterías se incorporan bien como un frente entero, bien en un esquinazo de un corredor, bien en el centro de un cuerpo ligero revocado, volado o no de la línea del resto de la fachada, o incluso en ventanas aisladas o pareadas de carácter vertical. Todas estas carpinterías están normalmente dotadas de pintura al óleo, en colores verdes, tostados y marrones rojizos.

24