LA CABRERA. Cuadernos de arquitectura



3. MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS


Pintura al óleo en carpintería. Encinedo

Madera y piedra en cerramiento. Odollo

La piedra además se utiliza, en forma de losas de pizarra de color gris, en la formación de las cubiertas, extendiéndose al forrado de las chimeneas y huecos abuhardillados dispuestos sobre las mismas. También en forma de losas se emplea en solados interiores correspondientes a los hogares de las cocinas y espacios importantes de las casas en contacto con el terreno. Las escaleras exteriores también se realizan normalmente en fábrica pétrea destacando las piezas unitarias de los escalones habitualmente realizados en esquistos. La utilización de fábricas pétreas se produce en la creación de la mayoría de las bóvedas de los hornos privados, como signo del importante papel de este material pétreo en la construcción popular comarcal.

La madera es el segundo material básico empleado tanto en forma de troncos escuadrados o incluso ligeramente desbastados en la formación de estructuras de forjados y cubiertas, empleadas tanto en piezas mayores como menores, así como postes de apoyo internos y externos, desde horcones como sujeción de estructuras de cubiertas, hasta piezas menores escuadradas en escaleras y corredores. En forma de tabla se utiliza en creación de cierres de corredores y galerías, como para la formación de los entrevigados de los forjados y en algunos enlatados de las cubiertas de losa. Desde luego este material sirve para la creación de carpinterías exteriores e interiores y la constitución de petos de escaleras y corredores. La más utilizada es el roble, aunque tampoco faltan otras de arbolado de ribera locales y de árboles singulares como el abedul o el castaño como complemento.

Además otros elementos vegetales utilizados son los entablillados de madera y los encestados de ramas en cerramientos de galerías y cuerpos cerrados superiores, así como la constitución de cerramientos ligeros interiores. Desde luego en los encestados se emplean otras especies vegetales de ramas más flexibles, como el avellano o el sauce. Gran trascendencia tiene el empleo de la paja de centeno, en forma de haces, en la constitución de cubiertas vegetales de edificios auxiliares, como los pajares-cuadras referidos al hablar de los tipos básicos arquitectónicos, aún cuando hoy se hallan en su práctica totalidad en estado completo de abandono, complementándose en algunos cierres de testeros y bordes de las cubiertas con ramas de matorral tipo escobas.

La tierra se emplea en la constitución de las fábricas pétreas, como mortero de asiento, adquiriendo una importancia significativa en su imagen exterior al dotar a la arquitectura de un color homogéneo, como los rojos de la arcilla empleada que tiñen las fachadas en lugares como Baillo, Manzaneda, Pozos, Santalavilla o Villar del Monte. Color que se constituye en el protagonista básico en estos lugares comparándoles con el resto de la comarca. Así mismo se emplea en el revestimiento de encestados y entablillados de cuerpos exteriores y de tabiques interiores y en la formación de adobes, también empleados en la conformación de tabiquerías interiores y de algunos rellenos de estructuras mixtas de madera en cerramientos ligeros de fachada y de muros interiores, dotada de tonalidades diferenciadas incluso en un mismo edificio.

Otros materiales tradicionales tienen un empleo secundario como el hierro en la constitución de herrajes de carpinterías y rejerías, en forma de soluciones forjadas. Mientras que otros lo han sido con un empleo minoritario, con una utilización más significativa en los años 60 del siglo XX, como las pinturas de color al aceite, fundamentalmente de linaza, sobre algunas carpinterías, o algunos rejuntados y revocos de mortero de cal.


3.1. Fábricas de muros y forjados


Cruz en cuarzo como elemento protector. Corporales

El sistema estructural que domina en la arquitectura cabreiresa es el de muros verticales de carga, realizados en fábricas pétreas, que constituyen a su vez las fachadas de sus edificaciones, formándose muy habitualmente crujías únicas, donde apoyan los forjados constituidos por viguería de madera. Incluso es habitual que se utilicen divisiones internas estructurales en muros pétreos, adquiriendo, en los casos de crujías paralelas, los muros internos un carácter bastante cerrado, donde casi únicamente se abren los huecos de comunicación.

Los muros de carga presentan cimentaciones someras del propio material pétreo, siendo no infrecuente que incorporen en el arranque de los mismos la propia roca que aflora en el lugar, que aparece incluso trabajada para conformar mejor el basamento de apoyo. Estas fábricas se constituyen en dos hojas tomadas con mortero de barro, con espesores mínimos de 50 cm., alcanzando espesores medios en sus fábricas exteriores de 70 cm., mientras los muros interiores pueden reducir su espesor e incluso se constituyen en ocasiones como de una sola hoja. También hallamos fábricas pétreas realizadas a hueso en tapias y cierres de espacios agropecuarios.

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