Valles Occidentales. Cuadernos de Arquitectura



3.MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

3.6. CARPINTERÍAS Y CERRAJERÍAS: PORTONES, PUERTAS, VENTANAS Y BALCONES


Portón. La Utrera

Portón. Meroy

Los portones carretales se disponen normalmente organizados en dos hojas similares y enterizas, aún cuando no faltan ejemplos donde se incorpora una puerta peatonal en una de sus hojas. Raro es el ejemplar de una sola gran hoja, donde en su centro se abre una hoja peatonal, acompañado de una división con grandes casetones planos de distintos tamaños, en Villayuste, o de tablones superpuestos moldurados con grandes clavos vistos trabajados en la casona blasonada de los Flórez en Curueña. Las carpinterías presentan distintas modalidades, desde la más simple de tipo entablado, con las tablas verticales enrasadas en una pieza continua, con tamaños de ancho, tanto regular como irregular. Una buena parte de ellas presenta piezas superpuestas al bastidor, con bordes redondeados o incluso moldurados, tanto alternando con piezas menores enrasadas con el bastidor, como dejando pequeñas calles intermedias. Incluso encontramos piezas que se dotan de un rebaje intermedio para alojar los clavos, generando una división formal de la pieza, como vemos en Ríoscuro. Otras soluciones disponen de partes superiores con sencillos casetones lisos, cuadrados o rectangulares, dividiendo el portón con bastidores horizontales vistos, dejando la parte inferior con entablado regular, combinados con ventanucos incorporados en el portón, incluso encontramos algunos ejemplares donde la disposición de casetones se extiende al conjunto de las hojas, con proporciones diversas, donde se pueden alternar en bandas, casetones de proporción vertical con casetones horizontales. Las abundantes soluciones que emplean casetones más marcados en su volumen, incluso con entrecalles biseladas, corresponden a ejemplos elaborados a partir de finales del siglo XIX y particularmente la primera mitad del siglo XX, pudiendo en algún caso alcanzar al conjunto de las hojas.

Puerta. Sosas de Laciana

Puerta. Susañe del Sil

En ocasiones pueden aparecer ventanucos abiertos en dichas hojas, tanto en forma cuadrada o rectangular, como dotados de arco de medio punto, con una carpintería de tabla enrasada al resto, protegida o no con una moldura o tapajuntas exterior. Soluciones singulares organizan casetones con dibujos elípticos o con ondas, en Barrio de la Puente, o triangulares o trapezoidales, para adaptarlos a la forma en arco del portón, como en Ríolago en una solución de principios del siglo XX, donde su parte inferior se dispone entablada. O las soluciones de entablado radial en correspondencia con el arco de medio punto, en otra solución del mismo lugar. Disposición que se repite con casetones radiales en otro ejemplo recuperado de Villager de Laciana. Esta solución singular corresponde a modelos de los siglos XVII y XVIII, donde no es infrecuente encontrar casetones o entablados tallados dotados de formas triangulares o con dibujos en aspa, como en la casona blasonada de Villasecino. Encontramos alguna solución aislada con un fijo horizontal, en portones de altura importante, como en Pino. No es extraño hallar algunos ejemplos con hojas desiguales, pensadas para jerarquizar la apertura peatonal de una de ellas, influidos por el tamaño del portón, como en algunos ejemplos de Palacios del Sil, Rabanal de Arriba, San Miguel de Laciana, Sosas de Laciana, Villager de Laciana. Cabe indicar la presencia de notables portones de época en acceso de los edificios religiosos, con casetones tallados e incluso con grandes plafones dotados de bajorrelieves, como los empleados para ajustarse al arco de medio punto en el ejemplo de Valdeprado.

Es habitual la utilización de clavos de forja con cabeza redonda de cierto tamaño, que adquieren presencia en las carpinterías entabladas de los portones, señalando su disposición regular la existencia del bastidor posterior. Estos elementos junto con algunos simples tiradores, normalmente constituidos por argollas, sencillos bocallaves de chapa recortada y algún llamador aislado en hierro forjado, con temáticas formales zoomórficas, constituyen los detalles más significativos de estos ejemplares al exterior. Los portones normalmente emplean el sistema de gozne creado al redondear los bordes superior e inferior de los ejes exteriores del marco, estableciendo el quicio en el dintel superior de madera y en el propio suelo si es pétreo o en alguna pieza especial pétrea incorporada al hueco.

El resto de las puertas de acceso no carretales normalmente se organiza en una sola hoja, aunque tampoco faltan algunos ejemplos con dos hojas, tanto iguales como desiguales. Las soluciones más sencillas consisten en puertas ciegas y entabladas, con tablones lisos verticales de una sola pieza, en anchos irregulares, normalmente empleadas en huecos de acceso a espacios auxiliares, aunque tampoco faltan en acceso a viviendas modestas. Normalmente se presentan en hojas unitarias, aunque encontramos algunos ejemplos dotado de una parte fija superior, particularmente en ejemplares de la primera mitad del siglo XX, tanto en soluciones acristaladas, como dotadas de rejería. Otras soluciones relativamente comunes, incorporan un amplio ventanuco superior, que puede llegar a dividir horizontalmente la puerta en dos, lo que permite la iluminación y ventilación interior. Dicho ventanuco se presenta en soluciones lisas o encasetonadas, en forma unitaria o dividida en varias piezas, pudiendo presentar una protección en forma de reja constituida por piezas de madera. Más raro es partir la carpintería entablada en dos mitades, en correspondencia normalmente con un espacio de cuadra o almacén, aunque la primera variedad puede también corresponder en alguna ocasión a un espacio vividero.

Las puertas entabladas pueden presentar soluciones vistas ya en los portones, dejando resaltados algunos tablones con bordes trabajados, mientras otras tablas lisas quedan enrasadas con el bastidor, incluso podemos hallar soluciones que tallan las tablas con divisiones horizontales, en correspondencia con la presencia de clavos vistos.

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