Valles Occidentales. Cuadernos de Arquitectura



3.MATERIALES, SISTEMAS Y ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS

3.7. HÓRREOS, POZOS, CIERRES Y SUELOS DE CORRALES


Solera de hórreo. Piedrafita de Babia

Pozo. Soto y Amío

En el cuerpo del granero las colondras, piezas de cierre en tabla vertical, pueden disponer de una pieza menor intermedia machihembrada, en ejemplos de Caboalles de Abajo, Caboallles de Arriba, El Villar de Santiago, Lumajo, Rabanal de Arriba, Robles de Laciana, Sosas de Laciana, Villager de Laciana y Torrrestío, o dotarse de tapajuntas, como en Villager de Laciana. También aparecen colondras con decoraciones en bajorrelieve, en forma de rosetas, que pueden convertirse al perforarse en ventilaciones, perforaciones que pueden adquirir formas circulares, en ángulo o aspa, como en Torrestío. Tallas que se repiten habitualmente en las puertas de acceso, con creación de casetones tallados en forma triangular o romboidal, duplicándose a veces la puerta de acceso, correspondiendo a dos propietarios. Una solución que no es raro encontrar, como en Llamas de Laciana, Lumajo, Torrebarrio, Torrestío o Villablino, es el empleo de una colondra de esquina maciza, tallada a tal fin, como pieza de refuerzo estructural. Más singular es encontrar tirantes exteriores, compuestos por piezas de madera y dispuestos en ángulo, en cada fachada, desde los liños a las trabes, como en Susañe del Sil, solución más propia de los hórreos leoneses orientales. Se añaden con cierta frecuencia, al exterior del cuerpo del granero, pequeñas fresqueras, en forma de cajones o cuerpos de madera dotados de celosía, protegidas bajo el alero de la cubierta.

Las soleras se pueden realizar, tanto únicamente en tablones gruesos apoyados en las trabes, como en tablas más delgadas apoyadas en vigas intermedias. Pareja solución se emplea en cubiertas, conformando sus pares en forma de tablones gruesos que se machihembran incluso a las piezas de las limas, constituidas por viguetas de madera que, a menudo, se dota de cabeza ligeramente trabajada, o bien se conforman con viguetas sobre las que se apoya el enlatado de tabla de madera. Las viguetas se disponen ortogonalmente a los paños de las colondras, solución que cambia en las cubiertas de paja, al disponerse radialmente, pudiendo emplear vigas de borde para el apoyo de aquellas sostenidas por tornapuntas, que también se emplean como refuerzo de las mismas. Se coronan las cubiertas de losas con una losa rematada con un pináculo pétreo, que se talla en ocasiones de forma especial, como en Lumajo. No es raro la utilización de clavos o espigas de madera, normales en la sujeción de las losas de las cubiertas, junto con las uniones machihembradas de suelos y paredes, y a media madera en viguería.

Pozo. Villablino

Polea de pozo. Socil

Es normal que los hórreos se eleven del suelo, tanto aprovechando la altura de los pegollos, como al apoyarse en muros, a fin de crear un espacio protegido donde se albergaba la carreta, la leña o de almacén, pudiendo acoger una pequeña edificación dotada inclusa de cubierta, como vemos en distintos lugares, habiendo sido utilizada dicha edificación como espacio habitacional temporal en el ejemplo dibujado de Orallo. La escalera de acceso se suele realizar en fábrica pétrea, maciza y en forma exenta, dotada de escalones monolíticos, ajustada su tamaño a la altura a salvar, que en ocasiones son simplemente unas piezas pétreas superpuestas, ayudándose de un tablón colgado de las trabes, con alguna cartela o angular de madera, o sujeto o apoyado en las trabes o en las muelas, para acceder a su interior. Las cubiertas de losas emplean las mismas soluciones vistas en el resto de la edificación, mientras las de teja emplean también parecida coronación en pináculo del pico de la cubierta, junto una doble línea de cobijas en las limatesas, que está desapareciendo en las últimas rehabilitaciones o reparaciones de cubierta.

Un elemento característico, de parte de las casas de Omaña, son los pozos, emplazados tanto en el interior de sus espacios libres cercados, como mostrándose hacia el espacio libre público, situados en las inmediaciones de la casa. Se conforman protegidos siempre por una cubierta, a dos o un agua, apoyada en muros pétreos vistos que albergan y se adaptan al hueco del pozo. Adoptan, en las soluciones habituales, plantas con forma exterior cuadrada o redonda, disponiendo una apertura, donde se dispone en su parte baja una fábrica delgada, muy habitualmente por una losa vertical, dejando el hueco superior abierto o protegido por una carpintería ciega o calada de madera. Se pueden, en ocasiones, adosar a la propia casa o a edificaciones auxiliares, acompañándose de pilas de lavar y bebedero para los animales, frecuentemente tallados en piezas monolíticas de piedra. Singular es un pozo de Ariego de Abajo, con planta en media elipse, al crear bajo su cubierta un espacio que aloja la pila de lavar, un asiento y la propia boca del pozo protegida por una carpintería calada. Singularmente hallamos también pozos en otras subcomarcas del territorio, como en Villablino, protegidos con cubierta de losa a dos aguas, perteneciente a la casona de Sierra Pambley.

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